Diseño y fabricación

Diseño de piezas para galvanizar: agujeros de venteo, drenaje y más

Una pieza bien diseñada sale del baño con un recubrimiento limpio y a precio normal. Una mal diseñada sale con defectos, sube de precio o, si está cerrada, puede reventar dentro de la cuba. Estas son las reglas que conviene aplicar en el plano, no en la planta.

Publicado el 28 de septiembre de 2026 · galvanizador.com

En resumen

Toda pieza hueca o con zonas cerradas necesita agujeros de venteo y drenaje, porque el zinc y los baños previos tienen que entrar, salir y dejar escapar el aire. Van en los extremos, en las esquinas y en diagonal: el venteo arriba y el drenaje abajo, según la posición en que se cuelga la pieza. Evita solapes cerrados, compensa espesores, deja holgura en roscas y piezas móviles y consulta a la galvanizadora el tamaño de su cuba antes de fabricar.

Si vas a galvanizar en caliente una pieza que tenga tubos, perfiles huecos, depósitos o chapas solapadas, tienes que hacerle agujeros. No es un capricho de la galvanizadora: la pieza se sumerge entera en desengrase, decapado, fluxado y, por último, en zinc fundido a unos 450 °C. Si esos líquidos no pueden entrar, salir y dejar escapar el aire, el interior queda sin proteger y el zinc sobrante se acumula en los rincones.

El segundo motivo es de seguridad. Cualquier líquido atrapado en un hueco cerrado se convierte de golpe en vapor al entrar en el zinc. La American Galvanizers Association (AGA) habla de sobrepresiones de hasta 25 MPa, suficientes para reventar la pieza y proyectar zinc fundido.

La referencia normativa para todo esto es la UNE-EN ISO 14713-2, que recoge las directrices de diseño para piezas galvanizadas por inmersión. En España, la Asociación Técnica Española de Galvanización (ATEG) la resume en fichas técnicas gratuitas. Esta guía ordena esas recomendaciones para quien dibuja o fabrica la pieza.

Por qué el diseño decide la calidad (y la seguridad)

Una pieza pensada para galvanizar se cuelga, se sumerge, escurre y sale limpia. Una que no lo está da tres tipos de problemas, y los tres cuestan dinero:

Agujeros de venteo y drenaje: dónde y de qué tamaño

Dónde: las piezas entran y salen del baño colgadas y con cierta inclinación. Por eso el venteo va en el punto más alto y el drenaje en el más bajo, tal como quedará la pieza colgada. En la práctica, los agujeros se hacen lo más cerca posible de esquinas y extremos, y en posiciones diagonalmente opuestas.

De qué tamaño: depende del volumen de líquido que tiene que pasar, es decir, de la sección y la longitud del hueco. Cuantos más agujeros hagas, menor puede ser cada uno. La propia galvanizadora te dirá qué prefiere según cómo cuelga las piezas.

Bastidor tubular entrando inclinado en el baño de zinc Un marco rectangular de tubo se sumerge inclinado. Los agujeros de venteo están en las esquinas más altas y los de drenaje en las más bajas, en posiciones diagonalmente opuestas de cada tramo. Baño de zinc fundido (~450 °C) Venteo: sale el aire Drenaje: sale el zinc Esquema propio, sin escala
La pieza entra y sale del baño inclinada. Por eso los agujeros se sitúan lo más cerca posible de las esquinas: arriba para que escape el aire, abajo para que escurra el zinc. Esquema propio a partir de las fichas 2.4 de ATEG y de la AGA.

Tubos y perfiles huecos

Cada tramo cerrado necesita su propio venteo y drenaje, en ambos extremos. ATEG recomienda taladrar los tubos antes de ensamblar el conjunto, porque después muchas veces ya no se llega a la posición correcta. Las uniones entre tubos deben quedar abiertas por dentro (a inglete o en T abierta), no cerradas por la pared de otro tubo.

Esta es la tabla orientativa de la ficha 2.4 de ATEG para perfiles huecos. Da tres columnas de diámetro según el número de orificios que se practiquen: a más orificios, menor diámetro de cada uno.

Diámetro mínimo de los orificios de ventilación y drenaje (mm). Fuente: ATEG, ficha técnica 2.4, fig. 3.
Tubo redondo ØTubo cuadradoTubo rectangularPocos orificiosMás orificiosAún más orificios
151520×108––
202030×1510––
303040×201210–
404050×301412–
505060×40161210
606080×40201210
8080100×60201612
100100120×80252012
120120160×80302520
160160200×120402520
200200260×140503025

Las Notas informativas de ATEG dan una versión simplificada para tubos: hasta 25 mm de diámetro, agujero de 10 mm; de 25 a 50 mm, 12 mm; de 50 a 100 mm, 16 mm; de 100 a 150 mm, 20 mm; por encima, consultar con el galvanizador. Si las dos tablas no coinciden en tu caso, manda la galvanizadora que vaya a hacer el trabajo.

Ejemplo: una barandilla de tubo redondo de 40 mm con pasamanos, montantes y bastidor inferior. Cada tramo cerrado lleva un agujero en cada extremo, junto a la unión. Según la tabla de ATEG, con un solo orificio por extremo el mínimo es 14 mm, y si repartes más orificios puedes bajar a 12 mm. Todos deben verse desde fuera, para que la planta compruebe que están.

Depósitos y recipientes

Los depósitos se pueden galvanizar por dentro y por fuera (lo habitual) o solo por fuera. Para el caso normal, ATEG da estas reglas:

Galvanizar solo por fuera es mucho más caro y no todas las plantas pueden hacerlo. Exige cerrar herméticamente las aberturas, poner un tubo de ventilación que sobresalga del baño y lastrar la pieza. El zinc es unas siete veces más denso que el agua, y el empuje que sufre el depósito al sumergirlo es proporcional. Si tu depósito lo necesita, háblalo con la planta antes de fabricar.

Bastidores y estructuras soldadas

En estructuras de perfiles abiertos (vigas, pilares, cerchas), el problema no es el aire atrapado dentro de un tubo, sino los rincones donde se queda el zinc. Las reglas de ATEG y la AGA coinciden:

Rigidizador con esquinas recortadas frente a rigidizador ciego A la izquierda, un rigidizador dentro de un perfil en U que toca alas y alma y forma rincones cerrados donde queda zinc y aire. A la derecha, el mismo rigidizador con las esquinas recortadas, por donde pasan el zinc y el aire. Inadecuado: rincones ciegos Adecuado: esquinas recortadas Sección de perfil en U con rigidizador (esquema sin escala)
Rigidizadores, cartelas y diafragmas deben llevar las esquinas recortadas (o taladros junto a ellas) para que el zinc no quede atrapado. Basado en la hoja «Diseño para galvanización» de ATEG.

Solapes y superficies en contacto

Dos chapas soldadas una sobre otra dejan siempre una rendija. Los líquidos de preparación entran en ella, pero el zinc no: según la AGA, el zinc no penetra en separaciones de 2,5 mm o menos. Al llegar al baño, ese líquido se evapora, sopla el fundente de los bordes y deja zonas sin recubrir. Semanas después, las sales retenidas pueden rezumar como manchas de óxido.

La regla es evitar los solapes siempre que se pueda. Si no se puede:

  1. Cierra el contorno con un cordón de soldadura continuo.
  2. Si la superficie solapada supera los 70 cm², ATEG aconseja taladrar un orificio de ventilación en al menos una de las chapas para aliviar la presión.
  3. Como alternativa, ATEG menciona la soldadura intermitente, que permite drenar los líquidos. Decide con la galvanizadora cuál conviene, como recomienda también la AGA.

Tamaño de la pieza y dimensiones de cuba

Cada planta tiene su cuba y su capacidad de elevación, y ahí está el límite real de lo que puede galvanizar de una vez. Según la ficha 2.3 de ATEG, en España hay numerosas instalaciones con baños de más de 12 m de largo, unos 2,0 m de ancho y unos 3,0 m de profundidad, y más de 10 t de capacidad de elevación. Son cifras de referencia de la propia ficha, no la medida de tu planta: pídesela antes de cerrar el diseño.

Si la pieza no cabe, hay dos salidas:

El tamaño también afecta al precio: las piezas complicadas o que obligan a galvanizar de una en una encarecen el trabajo. Lo explicamos en qué factores mueven el precio del galvanizado.

Distorsión: espesores equilibrados y simetría

La mayoría de las deformaciones no las «provoca» el zinc. Según ATEG, a la temperatura del baño el límite elástico del acero baja a casi la mitad, y las tensiones internas que ya tenía la pieza (sobre todo las de soldadura) se liberan deformándola. De ahí salen estas recomendaciones:

La composición del acero también cuenta: algunos aceros deformados en frío pueden fragilizarse con el calor, y otros dan recubrimientos más gruesos. Lo explicamos en qué acero se puede galvanizar.

Roscas, taladros y piezas móviles

El zinc añade espesor, y eso afecta a todo lo que tiene que encajar:

Diámetro del ejeHolgura radial mínima
Hasta 10 mm1 mm
De 10 a 30 mm2 mm
Más de 30 mm2 a 2,5 mm

Superficie, marcas y puntos de cuelgue

El decapado ácido de la planta elimina el óxido y la cascarilla, pero no la pintura, la grasa gruesa ni la escoria de soldadura. Llega con eso, y el zinc no se agarra. Antes de enviar la pieza:

¿Hay que tapar los agujeros después? No es obligatorio. ATEG indica que normalmente no conviene, porque ventilan el interior y ayudan a pasivar el zinc. Si se cierran por estética o seguridad (en barandillas es frecuente), ATEG menciona tapones de plástico, aluminio o plomo. Acuérdalo en el pedido, no en obra.

Checklist antes de enviar a la galvanizadora

Imprímela o cópiala en el plano. Si puedes marcar todo, la pieza está lista para presupuestar:

Estos puntos también son los que conviene dejar por escrito en el pliego o en el pedido. Lo explicamos en cómo especificar el galvanizado en un proyecto.

Antes de fabricar, enseña el plano a tu galvanizadora. Es la forma más barata de evitar rechazos y sobrecostes. Si aún no tienes planta, consulta nuestra guía de galvanizadoras en España.

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Fuentes

Preguntas frecuentes

¿Qué pasa si no hago agujeros de venteo en una pieza hueca?

En el mejor caso, el interior queda sin galvanizar y el zinc se acumula donde no puede salir. En el peor, el líquido atrapado se evapora de golpe en el baño a unos 450 °C y la pieza revienta, con riesgo para los operarios. Por eso muchas galvanizadoras hacen los agujeros ellas mismas (y los cobran) o rechazan la pieza.

¿Se pueden tapar los agujeros después de galvanizar?

Sí, pero no es obligatorio y a menudo no conviene: ATEG indica que la ventilación ayuda a pasivar el zinc del interior. Si hay que cerrarlos por estética o seguridad, como en barandillas, se usan tapones de plástico, aluminio o plomo. Lo sensato es acordarlo en el pedido y decidir quién los pone.

¿Qué diámetro mínimo deben tener los agujeros de venteo?

Depende de la sección del hueco y de cuántos agujeros hagas. Como referencia, la tabla de ATEG para perfiles huecos va de 8 mm en tubos de 15 mm a 50 mm en tubos de 200 mm con un solo orificio. En perfiles abiertos con refuerzos, unos 14 mm y nunca menos de 10 mm. Confírmalo siempre con tu galvanizadora.

¿Quién decide dónde van los agujeros de venteo y drenaje?

El proyectista o el fabricante los dibujan, porque es más fácil y barato hacerlos antes de ensamblar. Pero conviene validarlos con la galvanizadora, que sabe cómo colgará la pieza y en qué ángulo entrará al baño. Esa posición es la que decide qué punto queda arriba (venteo) y cuál abajo (drenaje).